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Los 13 jugadores de voleibol más altos de la historia (por orden de altura)
La red de voleibol masculino mide 243 cm (casi 8 pies). La mayoría de los profesionales necesitan saltar muchísimo para poder atacar por encima de ella. En cambio, los jugadores más altos de la historia casi no necesitan despegarse del suelo.
La altura lo cambia todo: un bloqueador que mide 218 cm les quita todo el espacio de ataque a sus rivales. Por eso, los equipos más importantes del mundo siempre buscan a los jugadores más altos.
Un detalle antes de empezar: el jugador que está en el número uno compite en voleibol sentado (la versión para los Juegos Paralímpicos). Su altura es real y es un récord. Si quieres ver a los más altos del voleibol de pie, empieza en el número dos.

1. 1. Morteza Mehrzad — 246 cm | Irán
Mehrzad es el jugador de voleibol más alto de la historia y uno de los hombres vivos más altos del planeta. Compite en voleibol sentado, una disciplina paralímpica donde los atletas juegan con el torso en el suelo. Incluso sentado, su envergadura supera con creces a la de cualquier oponente.
Fue descubierto en 2011 por un entrenador de la selección nacional que lo vio por televisión; desde entonces, ha ganado tres medallas de oro paralímpicas consecutivas: Río 2016, Tokio 2020 y París 2024. Además, ha sido nombrado el mejor jugador del mundo en este deporte en tres ocasiones.

2. Wutthichai Suksala — 224 cm | Tailandia
Suksala ostenta el récord como el jugador más alto del que se tiene constancia en la historia del voleibol convencional. En su etapa con el Nakhon Ratchasima VC tailandés, se desempeñaba como central. Su estatura era tal que una marca japonesa de equipamiento deportivo tuvo que fabricarle calzado a medida, porque las tallas profesionales estándar se le quedaban cortísimas. Con más de 110.000 deportistas registrados, la base de datos de Volleybox lo sitúa en lo más alto del ranking mundial de altura.
3. 3. Maksim Sapozhkov — 220 cm | Rusia
Nacido en el 2000, Sapozhkov es el más joven de esta lista y actualmente milita en el Dinamo de Moscú. Juega como opuesto y sus 220 cm son un auténtico dolor de cabeza para el bloqueo rival, al que no deja ni un ángulo por la zona derecha. Con toda su carrera por delante, tiene cuerda para muchísimos mundiales.
4. Daniel Martínez Campos — 220 cm | Cuba
Martínez Campos es el opuesto de los Hiroshima Thunders en la V.League de Japón, uno de los torneos de clubes más potentes del planeta. Fiel a la tradición cubana de jugadores físicamente imponentes, sus 220 cm le otorgan un dominio en la red que muy pocos equipos logran conseguir.
5. Dmitriy Muserskiy — 218 cm | Rusia
Nadie en esta lista combina envergadura y palmarés como él. Su alcance de remate de 375 cm es de los más altos que se han visto en el voleibol profesional. En los Juegos de Londres 2012, cambió su posición de central a opuesto en plena final contra Brasil, anotando 31 puntos para colgarse el oro. Con dos ligas mundiales, un Europeo y varios MVP en su haber, actualmente milita en los Suntory Sunbirds de Japón como una auténtica leyenda viva del deporte.

6. Aleksey Kazakov — 218 cm | Rusia
Kazakov formó una pareja de centrales temible junto a Muserskiy en la selección rusa de principios de la década de 2010. Pasó por clubes de élite como el Zenit Kazán, el Dinamo de Moscú y el Itas Trentino. En su palmarés destacan el oro en la Liga Mundial y en el Europeo de 2013. Durante varias temporadas, Rusia se permitió el lujo de alinear simultáneamente a dos centrales de más de 2,18 metros. Se retiró en 2016.
7. Bartłomiej Lemański — 217 cm | Polonia
Central del Skra Bełchatów, Lemański integró la selección polaca que e coronó en el Mundial de 2018. Aquel éxito de Polonia fue la mezcla perfecta de rigor táctico e intimidación física en la red, con Lemański como pieza clave en ambos aspectos. Su presencia ayuda a entender por qué Polonia es hoy una de las grandes potencias mundiales del voleibol.
8. Renan Buiatti — 217 cm | Brasil
Buiatti juega como opuesto y cuenta con una amplia trayectoria en ligas de Brasil, Europa y Oriente Medio. Formó parte del combinado brasileño que se llevó la plata en el Mundial de 2014. Con sus 217 cm atacando por la derecha, es capaz de buscar ángulos de remate que resultan casi imposibles de cubrir para cualquier bloqueo.

9. Aleksandr Kimerov — 217 cm | Rusia
Otro opuesto ruso de 217 cm que defendió los colores de su selección durante varias temporadas y pasó por clubes como el Fakel, el Ural y el Dinamo. La capacidad de Rusia para sacar constantemente opuestos que superan los 2,17 metros demuestra un sistema de captación de talento que identifica a los atletas más altos desde muy temprana edad.
10. Mamadou Mbengue — 217 cm | Senegal
Mbengue es el único jugador de origen africano en este ranking. Se desempeña como central en el Al-Wasl VC de los Emiratos Árabes Unidos. Si ya es difícil encontrar un central de esta estatura, que proceda de Senegal es una prueba de que el talento de élite en el voleibol surge en cualquier lugar donde se apueste por su formación.
11. Kay van Dijk — 216 cm | Países Bajos
Van Dijk fue el opuesto de la selección neerlandesa entre 2003 y 2013, participando incluso en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. Durante su carrera de clubes, jugó en ligas tan diversas como las de Bélgica, Eslovenia y China. Su trayectoria internacional de una década, sumada a sus 216 cm, lo convirtió en uno de los referentes en altura del voleibol de Europa Occidental.

12. Leonel Marshall Sr. — 216 cm | Cuba
Marshall formó parte del programa nacional cubano en los años 70, época en la que su federación estaba forjando una de las plantillas más imponentes del voleibol mundial. Con sus 216 cm, en una era donde las estaturas medias eran mucho más bajas, era un auténtico fuera de serie en la red. El dominio histórico de Cuba en este deporte se debe, en gran medida, a su capacidad para detectar talentos de su talla.
13. Gustavo Bonatto — 215 cm | Brasil
Con más de dos décadas como central profesional, Bonatto ha competido al más alto nivel en Sudamérica y Europa. Representó a Brasil en el Mundial de 2014, donde se colgaron la plata. Su longevidad en las canchas lo deja claro: con 215 cm, mantenerse en la élite exige una técnica, un juego de pies y un físico que la altura por sí sola no te da.
El sistema de seguimiento por IA del XbotGo Falcon está diseñado específicamente para captar la acción que generan estos jugadores. La cámara fija automáticamente el movimiento del balón y de los deportistas para que no te pierdas ni un remate ni un bloqueo, y todo sin necesidad de un operador. Si grabas voleibol a nivel competitivo, merece la pena echarle un vistazo a la XbotGo Falcon.
El jugador de voleibol profesional mide, de media, unos 197 cm; una de las estaturas promedio más altas en cualquier deporte de equipo. Todos los integrantes de esta lista superan esa marca por al menos 18 cm. Está claro que la altura por sí sola no gana campeonatos, pero cuando se combina con la técnica y el atletismo de estos jugadores, se convierte en una de las ventajas físicas más difíciles de frenar en la cancha.
XbotGo Chameleon - Cámara deportiva con IA
Captura cada momento con el seguimiento basado en inteligencia artificial. Perfecto para entrenadores, padres y deportistas que desean obtener imágenes perfectas sin necesidad de grabar manualmente.


















